Alma de Nogal : Los Chalchaleros

miércoles, 12 de enero de 2022

La bronca de los que se quedaron a oscuras en un día asfixiante. CLARIN JAVIER FIRPO

 

La bronca de los que se quedaron a oscuras en un día asfixiante

Los afectados por el apagón renovaron sus quejas por la falta de luz durante una jornada con temperaturas muy elevadas, como pasó días atrás.


ROLANDO ANDRADE

A la espera. Una pizzería en Libertador al 6700, vacía.

Chola vive en el 7° piso de un edificio de Belgrano. Tiene 95 años. Hace un año, ladrones entraron a su casa anterior, en Bernal, la asaltaron y le dieron una paliza que la dejó internada más de un mes. De manera milagrosa, o heroica, salió adelante y se recuperó, a excepción de un inconveniente pulmonar.

Por ese motivo usa un respirador eléctrico que durante la mayor parte de ayer estuvo apagado

por el masivo corte de luz.


Las redes sociales se convirtieron en depositarias de la bronca, indignación y, especialmente, la impotencia. Pero Chola transmite paz y candidez. No oculta su desazón, pero siempre manteniendo la sensatez. "No puedo creer que todos los años vivamos la misma situación, ¡cómo puede ser que un país tan importante como es nuestra Argentina, no pueda invertir como se debe!".


Se agita Chola, pide disculpas y le habla a Perla, la señora que la acompaña, para que la lleva al balcón. "Para que tome un poco de aire", dice Perla, que hace de vocera, mientras le masajea la espalda. "Pero salir al balcón es como entrar a un volcán". Inhala y exhala Chola. Retoma. "Es como que recargo baterías", se ríe la señora que admira a Mirtha Legrand y con quien pudo hablar cuando estuvo internada después de la golpiza.

Alejandro, hijo de Chola, quería pasar a buscar a su madre y llevarla a su casa de Villa Urquiza, donde sí tenía luz, "pero un familiar está transitando la recta final del coronavirus y no quiero exponer a mi vieja. Tengo una bronca bárbara, porque si bien ella está bien, padece la falta de aire y va de la cama al balcón porque se cansa, se agita mucho. Estuve llamando a Edenor varias veces y cuando me comuniqué me dijeron que estaban solucionando el problema".

A mediados de diciembre, a Natalia Vega (38) la operaron de la columna vertebral tras una fractura, y le colocaron ocho tornillos de titanio. Le dieron un año de licencia laboral y ella se mueve con un corset. "Este corte de luz me liquidó, porque yo vivo sola, me manejo con delivery y luego algún vecino me sube la mercadería a mi casa", cuenta.


Con medicación tras la cirugía más ansiolíticos "para poder descansar mejor y tener un ánimo que no me arrastre", Vega dice que "quedó de cama" después de tener que bajar y subir los cinco pisos por escalera e ir en busca de agua, comida y velas. "La verdad es que bajar fue tremendo, porque el médico por un lado me decía 'ni se te ocurra moverte' y por otro '¿a quién le pido ayuda?'. Entonces el miedo y el estrés por no caerme me dejó molida... Subir con dos bolsas fue aterrador", describe la vecina de la calle Fitz Roy.

Al mal tiempo buena cara, es la filosofía de Yoli Alvarez (86), que cuando había salido de compras y cuando volvió a su casa un rato antes del mediodía se encontró con el changuito cargado y sin luz. "Me la veía venir, te juro, por eso bajé temprano para tener provisiones, pero el corte me ganó de mano", dice la jubilada, que vive en Santa Fe y Aráoz.


El lunes a la noche Yoli, intuitiva, había llenado la bañera y unas jarras con agua, dejó las velas a mano, pero estaba escasa de bananas "que mi médico indica que coma porque necesito potasio". Admite que se tomó su tiempo para llegar al sexto piso, pero contó con la ayuda de un vecino, que la ayudó con el changuito. "Una vez en mi departamento, me puse un pareo liviano, agarré un abanico, me preparé una ensalada y me puse a chusmear una revista. Me propuse pasarlo bien, no tiene sentido amargarme".

Dice que se mentalizó y lo logró. "Si bien sufro el calor, estoy entretenida", hace saber. "Eso sí, me preocupa que esto se repita, porque el verano recién empieza y esto más que un corte fue un verdadero apagón".

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