Alma de Nogal : Los Chalchaleros

jueves, 7 de mayo de 2015

El INTA incentiva las huertas en zonas urbanas La idea es ver la posibilidad de consumir alimentos orgánicos mucho más saludables. Capacita a chicos de escuelas en el barrio La Favorita y el Bajo de Luján. Por: Alejandro Parigi

El INTA incentiva las huertas en zonas urbanas

La idea es ver la posibilidad de consumir alimentos orgánicos mucho más saludables. Capacita a chicos de escuelas en el barrio La Favorita y el Bajo de Luján.


EL INTA tiene el programa "Prohuerta" desde la década del noventa que ha logrado grandes resultados y sirvió para posibilitar que varias familias en situación de vulnerabilidad pudieran obtener ellos mismos sus alimentos. La soberanía y la seguridad alimentaria como principal objetivo para las familias que se "prenden a esta idea".
Desde El Sol ya se destacó esta experiencia en lo rural. Pero, ahora, este mismo programa ha llevado desde sus comienzos la actividad a departamentos urbanos y, además, la capacitación a educadores de escuelas urbano marginales que en los últimos tiempos ha tenido una gran aceptación ampliando aún más esta actividad para que cada vez más familias puedan autoabastecerse con alimentos.
"Recuperar la cultura del saber hacer"
"Recuperar la cultura del saber hacer y cerrar con una dieta completa que comprende, además de las semillas y la capacitación, también pollitos bebé, conejos y gallinas ponedoras y, en algunos casos, un par de árboles frutales para completar una dieta saludable", resume la ingeniera Laura Lafalla, encargada del proyecto, quien enumera sintéticamente cómo se instrumenta esta iniciativa en el caso específico de las familias rurales.

Pero en las zonas urbanas, el proyecto también ha sido muy bien recibido y permite crear el hábito saludable de saber lo que uno come. "Los agentes sanitarios y trabajadores sociales son los que interesan a la gente a integrarse a esta idea. En las casas se pueden hacer pequeñas huertas en macetones, fuentones o en pequeños espacios de tierra. Algunos se inclinan por las aromáticas, otros por el tomate, que es la estrella de las hortalizas", cuenta la profesional, debido al alto costo que tiene ese producto en algunas épocas del año.


Enseñar a cuidar el agua es fundamental
"Lo bueno de esto es que también se aprovecha para enseñar el cuidado del agua, con un sistema de mangueras para que puedan regar. Respetar los horarios de riego y acumular agua en recipientes para hacer un mejor uso y economizar. Aconsejamos no regar con sol ni en forma de lluvia con la manguera para no derrochar el agua", precisa la ingeniera Lafalla, quien recalca la importancia de estas huertas orgánicas para las familias que por generaciones no vivieron esta experiencia tan saludable.

Otro de los aspectos importantes de este programa es la capacitación que se realiza con docentes de escuelas urbanas y rurales. "La actividad con los docentes es sumamente positiva, hay muchos a los que les encanta salir a la huerta con sus alumnos. Hay casos muy destacables, como en el barrio La Favorita o en el Bajo Luján, donde concurren chicos con realidades muy complicadas y los hacen interesar en aprender a hacer su propia huerta e, inclusive, les enseñan a hacer dulces o

Alrededor de 100 educadores participan de estos talleres
¿A qué se debe tanta participación en estas actividades? La ingeniera Laura Lafalla analizó la situación destacando que mucha gente quiere llevar una vida más saludable y saber qué es lo que comemos y quién produce los alimentos. También reconoció que tener su propia huerta en casa pasa por una moda que, aunque suene como una banalidad, no deja de ser muy positiva para cada familia que la logre concretar en el lugar que cada uno pueda y siguiendo las instrucciones del INTA para que un proyecto familiar pueda transformarse en una realidad.
"Además las familias que hacen su huerta en casa se acercan al programa por una dificultad real para acceder a los alimentos", concluyó la ingeniera Lafalla.

No hay comentarios:

Publicar un comentario