Alma de Nogal : Los Chalchaleros

jueves, 4 de junio de 2015

Talar millones de árboles para fabricar aluminio: ¡Decimos NO! Estimada Presidenta Rouseff, el pueblo indígena Mundurukú se opone a la construcción de la hidroeléctrica en el Tapajós.

Estimada Presidenta Rouseff,

Estimadas Sras. y Sres. :

el pueblo indígena Mundurukú se opone a la construcción de la hidroeléctrica en el Tapajós. Los indígenas temen por sus tierras que están siendo sacrificadas para el llamado crecimiento económico de Brasil, al tiempo que se prejudica seriamente el sustento de sus vidas.
Desde hace años vienen siendo violentados los derechos de los Mundurukú. Su territorio no ha sido demarcado, las autoridades aseguran que no vive nadie en la región. Los Mundurukú no han sido nunca consultados acerca del proyecto del Complejo Tapajós, aunque la Constitución brasilera y la Convención 169 de la OIT garantizan el derecho a la consulta.
La manera en la que se está llevando a cabo la construcción de la central hidroeléctrica en el Tapajós recuerda de manera fatídica a todas las críticas y advertencias realizadas con respecto al proyecto impuesto de la hidroeléctrica Belo Monte. Existe el peligro que se repitan en el Tapajós todas las violaciones de derechos y destrucción de la naturaleza que ya han sucedido en el río Xingú.
Empresas europeas no deben involucrarse en este proyecto.
Presidenta Rousseff, por favor, abandone todos los planes de hidroeléctricas en la Amazonía.

Atentamente,


Talar millones de árboles para
 fabricar aluminio: ¡Decimos NO!


Millones de árboles se talarán en la Amazonía brasilera para producir energía para la industria del aluminio y mineras. La vida en el río Tapajós quedará seriamente afectada. Los indígenas Mundurukú se oponen.
El gobierno brasilero no debe construir más hidroeléctricas en la Amazonía.
Indígenas Mundurukú de Brasil Resistencia decisiva: Mundurukú se oponen a la hidroeléctrica (Foto:Aaron Vincent Elkaim)
Además de los millones de árboles, hay comunidades condenadas a desaparecer bajo las aguas. La naturaleza y los derechos de los pobladores locales no cuentan. Es el momento de ayudar al pueblo Mundurukú.
El gobierno brasilero pretende represar los ríos para favorecer a la industria con electricidad barata. La represa tendrá una potencia de 8.040 MW – energía para las fundiciones de aluminio, empresas mineras y otras instalaciones industriales.
Los Mundurukú son tradicionalmente guerreros y tienen claro que no abandonarán jamás la defensa de la tierra, pues se trata de su propia supervivencia. Los ríos Tapajós, Jamanxim y Teles Pires son su hogar y no los piensan abandonar.
El gobierno brasilero empeora la situación. A pesar de tener el plan de construir numerosas represas se niega a escuchar a los afectados aunque la Constitución y convenciones internacionales garantizan el derecho a la consulta.
La demarcación del territorio no se lleva a cabo a pesar de las promesas de hacerlo – y es por la presión del lobby con intereses en torno a la represa.
Desde septiembre, los indígenas comenzaron entonces ellos mismos a demarcar su tierra por su propia cuenta. Y las autoridades continúan entregando concesiones de tierras a empresas para talar bosques que quedarán inundados por la represa. La licitación para la construcción se ha pospuesto.
El proyecto Tapajós viola los derechos de los pobladores y destruye la naturaleza. Empresas europeas no deben participar de este proyecto. La presidenta brasilera Dilma Rousseff debe detener todos los proyectos hidroeléctricos en la Amazonía.

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