Alma de Nogal : Los Chalchaleros

martes, 26 de abril de 2011

MEDIO&MEDIO: 25 aniversario del desastre nuclear de Chernobil

25 aniversario del desastre nuclear de Chernobil

Escrito por Redacción

http://www.medioymedio.com.ar/internacionales/3175-25-aniversario-del-desastre-nuclear-de-chernobil.html
Martes, 26 de Abril de 2011 10:40

Ver : Hijos de Chernobil :
http://www.medioymedio.com.ar/informes-especiales/3176-hijos-de-chernobil-.html

Chernobil y Fukushima
http://www.medioymedio.com.ar/internacionales/3180-chernobil-y-fukushima.html

Fukushima ha puesto al descubierto una más de las mentiras con las que los grupos pro-nucleares propagaron a la vista de lo sucedido en Chernóbil.

Los costos, los problemas de seguridad, los residuos y la proliferación militar, son los motores nada ocultos del desarrollo nuclear. Además representan apenas el 3% del consumo energético de la humanidad y un 33% en Europa.

Para muchos esta es una tecnología que sólo se entiende por razonamientos militares. La radiactividad se descubrió a finales del siglo XIX y el reactor se inventó para obtener plutonio y fabricar la bomba atómica. Por otra parte no es menos contaminante que otras fuentes de energía. Considerando todo el ciclo natural, desde la minería —hace falta una labor inmensa para obtener pequeñas cantidades de uranio— al enriquecimiento y la combustión de las barras —hay que enriquecer los isótopos 238 y 235 de un 3% a un 5% para que den calor— y se desprende mucho CO2.

Existe un factor contaminante aún más grave que el anterior, ya que cuando se desintegra el uranio, se están generando millones de agentes radiactivos. Son los famosos residuos que nadie ha encontrado dónde almacenar y que generan un gran riesgo medioambiental. 50 años después de que la primera central (destinada a la generar energía) se pusiera en marcha, ningún país ha decidido cómo se van a tratar unos residuos que no desaparecerán en miles e incluso millones de años.
Toda generación de radiación incrementa los niveles en el planeta, provocando riesgos para la salud probados científicamente. Hace medio siglo se constató que induce al cáncer y en los años 80 y 90 se comprobó además que, incluso en pequeñas dosis, puede provocar problemas de inmunidad, cognitivos u hormonales. Los más comunes son cánceres de sangre, tiroides y enfermedades del hígado... Ahora nos estamos enfrentando a efectos potenciales que acabarán desarrollándose a largo plazo.

Las centrales nucleares pueden fallar y, si lo hacen, se convierten en una bomba de tiempo que el ser humano es incapaz de controlar. Por otra parte se está intentando alargar la vida útil de las centrales sólo por intereses económicos cuando la radiación altera los materiales y los degrada. Desde el punto de vista tecnológico, es un disparate. Si se está haciendo, es porque los gobiernos se endeudaron con su construcción y, ahora que el gasto está amortizado y todo son ganancias, quieren rentabilizarlo. Para que volvieran a ser seguras habría que desmontarlas para revisarlas y eso sería como hacer una nueva, con el consiguiente gasto.
Sólo se pueden instalar centrales en zonas muy concretas: nunca en áreas sísmicas —lo de Fukushima fue un grave error— ni sin grandes caudales de agua para refrigerarlas. El uranio es carísimo y limitado porque hay muy poca minería. Solo lo enriquecen Francia, EEUU, Rusia o China.

Ningún reactor en funcionamiento ha sido construido por un operador privado. En todos, el estado ha respondido de la inversión y, por lo tanto, en un mercado liberalizado, la energía nuclear no tiene lugar. En 2005, George W. Bush puso en marcha un programa que avala el 80% de las inversiones nucleares y ninguna empresa privada se ha arriesgado ni siquiera con el 20% restante.

Luego de Chernobil se afirmó que un accidente como el ucraniano no podría volver a suceder porque todas las centrales disponían de sistemas de contención que evitarían la fuga de cualquier material radiactivo que pudiera producirse tras un accidente.

Chernobil ha sido, sin tener todavía una clara valoración de lo sucedido en Fukushima, el accidente "más grave" de la historia de la industria nuclear. Los efectos del accidente de Chernóbil no se conocen a ciencia cierta 25 años después y todavía hay discusión sobre sus costos económicos y el impacto sobre la salud de las personas y sobre el medio ambiente. Fukushima, ya se han provocado importantes emisiones de tritio, cesio y yodo, que siguen todavía sin control, por lo que la radiactividad medida en el agua, en las verduras, en la leche y en la tierra serán los monitores de una energía muy cara para la humanidad.

Palabras clave: chernobil

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