Alma de Nogal : Los Chalchaleros

sábado, 28 de mayo de 2011

FOCO: Por la Justicia climática

El pasado 13 de mayo, FOCO convocó a diferentes organizaciones sociales a participar del Coloquio: Avances, retrocesos y perspectivas en la lucha por la Justicia Climática. Como un aporte a la reflexión, al cumplirse un año de la Conferencia Mundial de los Pueblos sobre Cambio Climático y Derechos de la Madre Tierra (CMPCC) en Cochabamba, Bolivia.

En la oportunidad se contó con la participación, como relatores principales, del Cónsul General del Estado Plurinacional de Bolivia, Sr. Ramiro Tapia, y del Sr. Álvaro Zopatti en representación de la Dirección de Cambio Climático de la Secretaria de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación (SAyDS).

El dialogo de todos los participantes generó un interesante debate sobre cómo en la actualidad el cambio climático, gracias a la enérgica intervención de diferentes movimientos sociales y organizaciones de la sociedad civil, ha pasado de ser un tema tecno-científico, a uno profundamente político. El consenso de fondo en este punto es que el cambio climático, como fenómeno político, pone en cuestionamiento al modelo de desarrollo de la sociedad global en un planeta frágil.

Sin duda la reflexión más importante desarrollada en el coloquio fue que, al igual que en todas las decisiones que involucran el porvenir social de los pueblos, los debates sobre cambio climático no deben quedar exclusivamente en manos de los gobiernos y grupos de ‘negociadores’ expertos. Por el contrario, la presencia de la voz de diferentes movimientos sociales y organizaciones de la sociedad civil debería adquirir cada vez mayor relevancia. Y simultáneamente con esto, las organizaciones tendrían que incrementar sus capacidades para construir herramientas de ‘vigilancia social’ sobre los acuerdos referidos a cambio climático.

La necesidad de una vigilancia social de los acuerdos internacionales, en específico los de cambio climático reside -entre otras causas- en el historial contradictorio de la aplicación local de marcos normativos internacionales de la cual el país es signatario. Atender esta realidad representa un gran desafío a las diferentes organizaciones de la sociedad civil. Y tiene que ver con que, en la construcción de estos acuerdos, exista un espacio que defienda los intereses de los pueblos, cuando la regla ha sido que sólo los sectores de poder dominante han coaccionado a los gobiernos en función de sus intereses particulares.

Concientes de esta realidad, la discusión abierta en el coloquio relevó la necesidad de abrir y apoyar un espacio permanente para que las diversas organizaciones de la sociedad civil expresen sus consideraciones en torno a las políticas y diseños institucionales que los distintos acuerdos internacionales obligan a concretar en el ámbito nacional y local. Esta demanda pugna porque las vías de participación de la sociedad civil no sean siempre un post-facto, una toma de opinión sobre lo ya hecho. Sino todo lo contrario, que sus enfoques, opiniones y posicionamientos sean una parte constitutiva de los acuerdos que comprometen una responsabilidad de acción nacional. En ese sentido se comprometió al representante de la SAyDS para evaluar la apertura de un proceso de dialogo con las diversas organizaciones participantes del coloquio -y otras que se deseen integrarse- camino a las próximas reuniones de Durban- Sudáfrica (Conferencia de las Partes – COP17) y para la Cumbre de Rio+20.

En un nivel complementario al descripto anteriormente, el dialogo entre las diferentes organizaciones coincidió en la relevancia de ampliar la mirada hacia la construcción de un acuerdo Sur-Sur en temas sobre cambio climático. Para los participantes del coloquio no es novedad que la multiplicación de los ámbitos de negociación en temas de clima (en el foro de Naciones Unidas) termina neutralizando cualquier posibilidad de decisiones efectivas en beneficio de los países de la región. En ese sentido, la construcción de soluciones al problema de cambio climático -desde una perspectiva regional- requiere de concertar un actor común al cual movilizar las demandas de la sociedad civil.
Es aquí donde los participantes consideran a UNASUR como un interesante foro al cual demandar una urgente evaluación de las implicancias de los impactos del cambio climático para los países de la región. Esto significa, concretamente, demandar la creación de un espacio técnico-político que se ocupe de ‘armonizar’ una posición común del conglomerado de países suramericanos, como una instancia intermedia entre las posiciones nacionales y las negociaciones en el foro mundial de naciones unidas.

Por último, durante el debate fue de extendido consenso que el tema de cambio climático es de largo plazo, y por esa razón no se agota en una medida o propuesta de organización para movilizar a decisores. Implica, por el contrario, modificaciones profundas de las matrices productivas de todos los países y la discusión sobre una transformación en el modo de vida dominante, construido sobre la base de la dilapidación de los bienes comunes de la humanidad. Con ese desafío en el horizonte, el compromiso principal que emerge del coloquio es la necesidad de profundizar el conocimiento sobre el fenómeno del cambio climático y sus impactos, avanzando en planteamientos claros que constituyan una agenda básica de trabajo para ir ganando espacios e ir sumando a otras organizaciones de la sociedad civil con interés en el tema (sindicatos, estudiantes, docentes, entre otros).

Desde FOCO invitamos a las distintas personas y organizaciones que deseen apoyar este proceso y alzar su voz, a ponerse en contacto con nosotros vía mail a foco@inpade.org.ar  o por teléfono: 56.11.47728922.

Muchas gracias.

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